Por qué funciona esta receta
- La avena es un cereal integral que favorece la salud cardíaca. Se ha demostrado que la fibra de la avena contribuye a unos niveles de colesterol más saludables, y cocinarla a fuego lento y durante un tiempo prolongado le aporta una textura cremosa natural sin necesidad de añadir nata.
- La mantequilla de cacahuete aporta proteínas y grasas saludables que ayudan a que la comida te mantenga saciado. Al incorporarla al final, convierte unas simples gachas de avena en un desayuno más equilibrado que te mantiene saciado hasta bien entrada la mañana.
- La manzana aporta dulzor y fibra sin necesidad de añadir azúcar. Al cocerse directamente con la avena, se ablanda y crea pequeños toques de dulzor natural repartidos por todo el bol.
Ingredientes:
- 1 taza de copos de avena
- 2 tazas de leche de larga duración
- 1 manzana, sin corazón y cortada en dados
- 2 cucharadas de mantequilla de cacahuete
- ½ cucharadita de canela
- Una pizca de sal
Instrucciones:
- En una cacerola, mezcla la avena, la leche y una pizca de sal. Lleva a ebullición suave a fuego medio.
- Baja el fuego y deja cocer a fuego lento durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Añade la manzana cortada en dados y la canela. Cocina durante 2 minutos más, hasta que la manzana se ablande ligeramente.
- Retira del fuego e incorpora la mantequilla de cacahuete removiendo.
- Sírvelo caliente, con un chorrito de leche extra si te gusta más líquido.
Notas y sustituciones:
- Nota para personas con problemas renales: Esta receta, tal y como está descrita, es adecuada para la mayoría de las dietas aptas para personas con problemas renales. Consulta con tu dietista registrado (RDN) si tienes restricciones específicas. - Sustitución: ¿no tienes manzana a mano? La pera cortada en dados funciona igual de bien.
- Conservación: Se conserva en la nevera hasta 3 días; recaliéntalo con un chorrito de leche para que vuelva a quedar más líquido.