Por qué funciona esta receta
- La avena es uno de los mejores alimentos para el corazón. Contiene un tipo de fibra llamada betaglucano que ayuda a reducir el colesterol LDL, el que se acumula en las arterias. Un tazón diario de avena es algo que los cardiólogos recomiendan desde hace décadas, y la avena de la noche a la mañana le proporciona los mismos beneficios sin ningún esfuerzo matutino.
- Las bayas añaden sabor y un potente aporte de antioxidantes. Los arándanos, las fresas y las frambuesas tienen un bajo contenido en azúcar en comparación con muchas frutas, y están repletas de compuestos vegetales que ayudan a proteger las paredes de los vasos sanguíneos. Su acidez natural hace que no sea necesario añadir mucho edulcorante.
- Las semillas de chía espesan la avena y añaden omega 3. Sólo una cucharada sopera de semillas de chía contiene más ácidos grasos omega-3 de los que la mayoría de la gente obtiene al día de fuentes vegetales. Además, absorben el líquido durante la noche, lo que da a la avena una textura cremosa, como la de un pudin, sin necesidad de productos lácteos.
Ingredientes:
- 1 taza de copos de avena tradicionales (no instantáneos)
- 1 taza de leche de almendras sin azúcar o leche láctea baja en grasa
- ½ taza de yogur griego natural desnatado
- 1 cucharada de semillas de chía
- 1 cucharada de miel o sirope de arce (opcional)
- ½ cucharadita de extracto de vainilla
- ½ taza de arándanos frescos o congelados
- ½ taza de fresas frescas o congeladas, cortadas en rodajas
- Una pizca de canela
- Opcional: 2 cucharadas de nueces picadas para decorar
Instrucciones:
- En un tarro o bol con tapa, mezcla la avena, la leche, el yogur, las semillas de chía, la miel (si la usas) y la vainilla. Remover bien para que todo se mezcle.
- Tapar y meter en la nevera durante al menos 6 horas, o toda la noche.
- Por la mañana, remueve la avena. Si están demasiado espesos, añada un chorrito de leche y vuelva a remover.
- Vierte la mitad de la avena en cada cuenco o cómela directamente del tarro.
- Cubre con arándanos, fresas, una pizca de canela y nueces, si las usas.
- Sírvelo frío o caliéntalo en el microondas durante 1-2 minutos si prefieres un desayuno caliente.
Notas y sustituciones:
- Nota renal: Utilice leche de almendras o de avena en lugar de leche láctea para reducir el fósforo. Omita las nueces si está limitando el potasio. Las bayas son una opción de fruta con menos potasio.
- Sin lácteos: Omite el yogur griego y añade 2 cucharadas más de semillas de chía para espesar. La textura será ligeramente más fina, pero seguirá siendo cremosa.
- Añade más proteínas: Añade una cucharada de mantequilla de frutos secos o sírvelo con un huevo duro.
- Conservación: Se conserva en el frigorífico hasta 3 días, ideal para preparar comidas. Añade la cobertura de bayas fresca cada día.
- Nota sobre el gluten: Utiliza avena certificada sin gluten si sigues una dieta sin gluten.